Romi Morales
Vaer relata el proceso que sucede entre que Dios reafirma a Moshe su intencin de redimir a Am Israel de la esclavitud en Egipto y los primeros pasos que se suceden para concretar esta misin. Despus de las siete primeras plagas y frente a cada una de ellas, vemos la postura inquebrantable de Par, quien, a pesar de ver los daos a su alrededor, se rehsa a dejar en libertad a los israelitas. Un refrn muy conocido dice: Persevera, persevera y triunfars. Sin embargo, en esta parash vemos como el faran intenta aferrarse a su decisin, pero, en contraposicin a lo esperado, no solo no tiene grandes xitos, sino que pierde l y todos a su alrededor. De ah que valga la pena preguntarnos: Por qu la persistencia a Par lo lleva al fracaso? Y en contraposicin: Por qu a Mosh lo lleva al xito? Sobre la delgada lnea que separa a la perseverancia de la necedad y las lecciones para lideres y educadores hablaremos a continuacin. Empezamos!
Ejemplo de qu es Par?
En Vaer (xodo 6:29:35), se muestra en mayor profundidad la figura y personalidad del Faran. En esta parash vemos como el lder mximo de Egipto se enfrenta a varias pruebas del poder de Dios, plasmadas en las plagas que azotan tanto a su gente como a s mismo. En varias oportunidades se dir que el Faran tiene el corazn endurecido, motivo por el cul persistir en su negativa de liberar a los israelitas. Vemos tambin un Par que es incapaz de aprender de la realidad en la que est inmerso: si bien en varias oportunidades parecera estar dispuesto a ceder, aun as, al final de cuentas termina retrocediendo en sus decisiones mostrando su intransigencia y poca flexibilidad. Probablemente sean dos los motivos centrales que lo llevan a actuar de esta manera. En primer lugar, el orgullo desmedido, es decir, la incapacidad de aceptar que hay un poder superior al suyo, alguien o algo mejor que l. Segundo, una profunda desconexin de la realidad que lo lleva a evaluar de manera incorrecta los eventos, sus consecuencias y a aferrarse aun ms a su posicin de poder. En base a esta descripcin podemos decir que, la actitud de Par no es de perseverancia, sino de necedad. Con este concepto nos referimos a la obstinacin irracional, donde una persona persiste en sus ideas o acciones a pesar de contar con evidencia clara que indica que estn equivocadas o son perjudiciales. Las caractersticas de la necedad incluyen: rechazo al aprendizaje o la reflexin, falta de flexibilidad para adaptarse a nuevas circunstancias, orgullo o ego que impide reconocer errores y una clara tendencia a tomar decisiones impulsivas o basadas en prejuicios.
Para liderar procesos educativos, es fundamental tener una visin clara de qu significa educar, cules son los mtodos adecuados, qu lugar tiene el Otro y cmo el conocimiento se construye en este vnculo de aprendisear. Esta concepcin filosfica de educacin funcionar como una brjula, orientando la actitud y la accin de las personas que ensean y aprenden. Para quienes comparten una concepcin filosfica de la educacin humanista, en al cul se ubica al ser humano en el centro del proceso educativo, quien tiene la intencin de educar no puede actuar desde la necedad. El entendimiento de que educar supone el aprendizaje constante de todo y de todos, es lo que impulsar a optar una postura ms flexible dejando de lado todo indicio de ego o juegos de poder. Esto es lo que permitir educar en base a procesos que contemplan a las personas de manera autntica y no a las que creemos conocer a partir de los prejuicios y estigmas que hemos adquirido con el tiempo.
Ejemplo de qu es Moshe?
Por el otro lado, vemos como acta Moshe. Aun cuando se enfrenta una tras otra vez al rechazo del Faran (y a veces tambin de su propio pueblo), l sigue adelante con la tarea de liberar al pueblo de Israel. A lo largo de las plagas, Moshe no aspira a jugar slo para llevarse el crdito en caso de que el plan salga bien, sino que responde a las instrucciones de Dios, ajustndose a los cambios de la situacin. Aqu no hay ego. Hay un profundo entendimiento de que cada una de las partes en este proceso es importante y necesaria para el xito de la misin. Probablemente dos sean los motivos principales que lo empujan a actuar de esta manera. Primero, Moshe confa en la promesa de la redencin, porque es un fiel defensor de los derechos de los ms dbiles, especialmente en situaciones violentas de clara injusticia. Segundo, su objetivo no es personal. El motor que lo impulsa a la accin es el entendimiento de que hay un pueblo esclavo que merece su libertad. En otras palabras, Moshe acta desde y por el bien comn ms que desde o por la comodidad personal.
En este sentido, podemos decir que Moshe si acta con perseverancia, pues perseverar es tener la capacidad de mantener el esfuerzo y la determinacin frente a obstculos o desafos, especialmente cuando el objetivo es valioso y justificado. Las caractersticas de la perseverancia incluyen motivacin interna y claridad en los objetivos, resiliencia ante el fracaso o la adversidad, capacidad de aprender y mejorar a lo largo del proceso y compromiso con valores o ideales significativos.
Educar con perseverancia, supone comprometerse con los valores, ideas y principios de nuestros movimientos, mientras se adaptan las metodologas a las necesidades cambiantes de los janijim y de la sociedad. Actuar con necedad, por otro lado, sera aferrarse a formas de trabajo que no logran conectar con la generacin actual, solo porque «siempre se ha hecho as». Un madrij perseverante piensa en el bienestar del grupo, incluso si eso implica ceder o trabajar ms. Un madrij necio podra priorizar su comodidad, su prestigio o evitar salir de su zona de confort. Perseverancia en educacin tambin implica saber escuchar a los janijim y janijot y adaptar las actividades segn sus necesidades e intereses. Educar desde la necedad sera imponer ideas o actividades sin considerar el contexto o las opiniones del grupo, lo que puede desconectarlos del mensaje educativo. Elegir no renunciar al proceso educativo y principalmente a quienes forman parte de l, no es sencillo. Sin embargo, es esencial. Quien desea educar, sabe que los procesos educativos no siempre muestran los resultados de manera instantnea, e incluso a veces supone ver en nuestros grupos, exactamente lo opuesto a lo que desebamos alcanzar. Esto puede generar a veces confusin o frustracin. Pero, as como Moshe continu a pesar de las dificultades iniciales, los madrijim y madrijot deben recordar que su trabajo tiene un impacto profundo, aunque no siempre sea inmediato.
A modo de conclusin
Las figuras de Moshe y Par nos muestran dos tipos de lideres: uno perseverante y otro necio. El lder perseverante inspira, motiva, esta dispuesto a aprender y crecer y, por ende, es positivo para quienes lo acompaan. Por el otro lado, el lder necio esta (pre)ocupado en cuidar su ego. Por ello tiende a perder la conexin con su misin, su gente, volvindolo toxico y perjudicial.
Al educar, asumimos el liderazgo de los procesos formativos y, por ende, debemos conocer la delgada lnea que separa la necedad de la perseverancia. En tan difcil pero fascinante tarea, nuestro xito depender en gran medida en combinar humildad, visin clara y disposicin para adaptarnos. Nuestro xito depender en gran medida, en adoptar una actitud perseverante, que nos permita superar los desafos ms difciles que puedan surgir, para as contribuir a que cada janija o janij, pueda desde la libertad, construir la mejor versin de si mismo, para s y para quienes le rodean.









