EDUCAR A LA MALA LENGUA

Two women dressed in 19th century fashion share a secret, showcasing elegance and friendship.

Por Romi Morales

Qu pasara si pudisemos ver el impacto profundo de cada una de las cosas que decimos en los dems? Hablaramos y escribiramos sin pensar o tal vez seramos ms prudentes a la hora de elegir las palabras? Cuntas veces has deseado poder volver el tiempo atrs para comunicar diferente aquello que dijiste? Cuntas veces te pas de hablar de alguien en vez de con alguien sobre algo que te incomod?

La Parash Tazra trae un tema por dems interesante: la pureza y la impureza en diferentes mbitos y, entre ellos, en lo que respecta a lo espiritual. En esta parash aprendemos sobre una enfermedad que exista en aquella poca llamada Tzaraat. Segn nuestros sabios, una persona podra adquirir esta enfermedad por varios motivos, siendo el principal de ellos el Lashn HaR (hablar mal de otro). En este sentido, la Parash Tazra nos recuerda que el discurso crea realidad, y que, por ende, debemos ser conscientes de ello para utilizarlo adecuadamente. Esto es especialmente importante para las figuras educativas, puesto que la palabra es nuestra herramienta central de trabajo. Si te interesa el tema, este artculo puede ser para vos. Empecemos!


Lashn HaR: definicin, fuentes y evolucin del concepto

La definicin de este concepto en trminos literales es Mala Lengua y refiere a cuando hablamos mal de otra persona (incluso si lo que estamos diciendo es verdad), cuando se encuentra ausente, sin su consentimiento y cuando lo que se est diciendo no tiene ningn fin constructivo.

En la tica juda, el Lashn HaR ocupa un lugar importante y ha sido objeto de estudio y amplios debates. Hay quienes adjudican al Rey Shlom la famosa frase: La muerte y la vida estn al alcance de la lengua (Proverbios 18:21), la cual concretiza el poder de las palabras y los peligros que acechan a quienes no las utilizan con sabidura. Respecto a las repercusiones, en el Talmud, hay quienes consideran que el acto de hacer Lashn HaR afecta a tres partes: quien dice, sobre quien se habla y quien escucha (Talmud, Arakhin 15b). Sobre esta idea, construy en el siglo XIII Rab Menahem HaMeiri la nocin de que el Lashn HaR es an ms nocivo de lo que pensamos, pues tiene un efecto multiplicador. Una vez que hemos sacado palabras fuera de nuestra boca, estas pueden llegar a destinos que nunca imaginamos. Vale la pena mencionar que las nuevas tecnologas han exacerbado este efecto. Hoy, podemos escuchar hablar de ciberchisme, refiriendo al chisme que se transmite en redes sociales, potenciando y profundizando an ms sus efectos nocivos. Entendiendo que aprender leyes que ayuden a utilizar correctamente el habla (para que no sea daina) es igualmente importante que otros preceptos que aparecen en la Tor, en el siglo XIX el Rab Israel Meir Kegan escribe un famoso libro llamado Jafetz Jaim, dedicado especialmente al tema.

En los ltimos aos, afortunadamente tambin mujeres se han expresado sobre el tema. La Rabina Jill Hammer menciona que algunos comentarios feministas sugieren que, especialmente para las mujeres, el chisme no es tan unilateral como nos hara creer la tradicin patriarcal y, dentro del paradigma feminista ortodoxo, la reconocida Blu Greenberg incluso alerta sobre la posibilidad de que ciertas personas usen el concepto de Lashn HaR como estrategia para evitar que las mujeres denuncien actos de violencia ejercidos sobre ellas.

Desde el mbito de la psicologa y las neurociencias, el profesor M. Leary sostiene que el chisme es una conducta profundamente humana, ya que somos seres sociales que dependemos de los otros en nuestro grupo para sobrevivir. Esto, sin embargo, no quita que sea una conducta nociva, especialmente en espacios educativos que deberan ser mbitos seguros donde crecer y desarrollarse. En esta lnea, Emanuel Gale, experto en Team Building, explica que el chisme, los rumores negativos y hablar mal los unos de los otros son conductas que estn profundamente asociadas y que trabajan para debilitar la fuerza del grupo. Dentro de las consecuencias ms evidentes, segn l, podemos ver que el chisme afecta nuestra propia reputacin, alimenta una cultura txica de trabajo, destruye vnculos interpersonales y ensea a actuar de manera cruel hacia quienes nos rodean. De ah que sugiera que, si bien hablar mal de alguien con otros pueda acercarnos y crear un vnculo de complicidad, hacerlo a costa de la salud fsica, emocional y mental de otras personas no es correcto ni beneficioso, y por ende, tenemos que aprender a frenar el chisme a tiempo.

Si bien, cuando analizamos el tema framente, todos comprendemos que hacer Lashn HaR no aporta nada positivo a nadie, aun as, dejar de hacerlo es muy difcil. Por eso, a continuacin, me gustara compartir algunos puntos que tal vez puedan ayudarnos a mejorar en esta rea, aunque sea poco a poco, paso a paso.


1. Hablar mal de alguien, habla mal de ti mismo.

En primer lugar y sobre todas las cosas, si queremos erradicar el acto de hablar mal de otros, debemos empezar por trabajar en nuestras conductas y hbitos de comunicacin. Recordemos que el famoso dicho Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago socava la confianza del grupo hacia nosotros como figuras educativas. Educar con el ejemplo tambin es pertinente cuando se trata del habla.


2. Haciendo visible lo invisible.

Muchas veces, nios, jvenes (y tambin adultos) no ven el impacto directo de sus palabras y cmo estas afectan la realidad de los dems. Crear procesos de toma de consciencia, en este contexto, resulta fundamental si queremos que nuestros grupos sean espacios seguros libres de estas conductas nocivas. Y, ms importante an, si esperamos que el hbito de no hablar mal de otros se mantenga tambin fuera del marco educativo.


3. Poltica institucional

Por supuesto que todos hacemos lo mejor que podemos con los recursos que tenemos, y muchas veces esto supone trabajar particularmente con nuestro grupo sin mirar lo que sucedi antes o lo que vendr despus. Sin embargo, las organizaciones educativas que toman como poltica institucional fomentar una cultura limpia de comunicacin txica tienen muchas ms probabilidades de tener mejores y ms rpidos resultados que aquellas que no lo hacen. Educar desde los ms pequeos hasta el equipo profesional de educadores en el hbito de usar la palabra de manera noble contribuir a crear un ecosistema en el que todas las personas que lo habitan se sientan ms a gusto, cmodas, seguras y, por ende, abiertas a aprender, crecer y desarrollarse.


4. Ensear qu s y qu no con claridad.

Muchas veces, especialmente en nios y jvenes, surgen dudas respecto a dnde est el lmite entre un chisme y un comentario sobre otra persona que necesita ser comunicado a otros. Es importante que quede claro que el chisme es el comentario daino que hacemos en ausencia de una persona, sobre ella, sin su consentimiento, y sin aportes positivos como consecuencia. Comentar a un adulto una conducta de riesgo en un amigo o amiga para pedir su ayuda, denunciar actos de violencia o prevenir que alguien caiga preso de comportamientos txicos de ciertas personas, son algunos ejemplos de situaciones en las que hablar no solo es importante, sino necesario (con la persona correcta, en el momento y lugar correcto).


A modo de conclusin

El proceso educativo se construye a travs de un vnculo, y ese vnculo se sostiene a travs del lenguaje. A veces es escrito, otras veces oral, otras tantas corporal. Sacando este ltimo, el ladrillo con el que construimos el lenguaje son las palabras. Ellas son el medio que utilizamos para mediar entre nuestros nios y jvenes y el mundo exterior, para describir sueos e ideas, para concretizar valores y otros tantos conceptos abstractos. Las palabras son el pegamento que nos permitir unir y reforzar el vnculo con los dems o sern las barreras que nos distancien.

En esta parash vemos que, cuando alguien tiene Tzaraat, debe ser alejado del resto, mostrndonos justamente esto: la consecuencia de usar las palabras sin cuidado y cmo esto puede alejarnos de aquellos que nos rodean.

Hay quienes dicen que la palabra crea realidad. Deseo que, desde nuestro lugar como figuras educativas, logremos usar nuestras palabras con sabidura y precisin para crear las realidades necesarias para que nuestros nios y jvenes crezcan sin miedo a ser observados, juzgados y criticados por los dems. En otras palabras, realidades donde puedan permitirse ser autnticamente ellos mismos, equivocarse, aprender, crecer.

Tal vez suena difcil, pero: te anims a intentarlo?

Leave a Replay

Scroll al inicio