RELEVANCIA DE LA TNUA EN EPOCAS DE CORONA VIRUS

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Por: Romi Morales

En los últimos meses, en el marco de la mazkirut Olamit, hemos tenido varios encuentros destinados a pensar cómo se verá la Tnua del siglo XXII. Hemos tenido charlas y capacitaciones con expertos en generaciones X, Y, Z, millenials y demás. Hemos escuchado a expertos en analizar tendencias a futuro. Hemos investigado y aprendido sobre nuevos modelos basados en tecnología y hemos dedicado tiempo ha empezar a esbozar posibles pensamientos respecto a cómo hacer de nuestra Tnua, un marco que ofrezca una alternativa significativa y relevante de aquí a 100 años más, cuando todo en el mundo se maneje a través de la tecnología en la comodidad de nuestros hogares.

Lo que nunca imaginamos es que el futuro estaría tan cerca. El año 2020 empezó siendo, eso, 2020 y hoy, tres meses después, a causa de una pandemia mundial, pareciera ser que la humanidad avanzó 100 años, sin previo aviso. Hoy en día, la mayoría de las personas en el mundo nos enfrentamos a una realidad desconocida: centros de estudio en todos los niveles han sido suspendidos, restaurantes, cafés, centros comerciales, culturales, deportivos y de entretenimiento han sido cerrados, dejando a disposición de los ciudadanos únicamente los servicios básicos. Y en este contexto, también los kenim de Hanoar Hatzioni con responsabilidad y valentía, decidieron cerrar sus puertas para proteger a sus janijim de un posible e innecesario contagio.

Y mientras todo el mundo intenta traducir su vida cotidiana tradicional a modo virtual, pretendiendo de alguna manera asegurar un poco de certezas en este mar de incertidumbres, la pregunta más esencial que necesitamos respondernos antes de poner manos a la obra es: “cuál es la relevancia de la Tnua en épocas de corona virus?” Ante la pregunta se me ocurren algunas posibles respuestas que me gustaría compartir con ustedes.

  1. Relevancia histórica

A lo largo de la historia de la Tnua, nuestros madrijim y madrijot han tenido que enfrentarse a difíciles desafíos: Dar comienzo a la Tnua tanto en Europa, Israel y América Latina; ser alternativa humana en contextos espeluznantes como lo ha sido la Shoa; enfrentar y sobreponerse a guerras en Israel y fuera de ella, a dictaduras, profundas crisis económicas, políticas e institucionales en diferentes lugares del mundo. Y en todos estos contextos, con convicción, con liderazgo, con compromiso, con responsabilidad y sobre todo con mucho amor, las distintas generaciones de madrijim y madrijot han sido profundamente “fuertes de cuerpo y valientes de corazón”, como para juntos superar cada uno de los retos que se les fueron presentando. Hoy no es diferente. Hoy cientos de madrijim de la familia de Hanoar Hatzioni se encuentran pensando y planificando estrategias para mantenerse en contacto con sus janijim, incluso a través de una pantalla. 

Somos parte de una cadena de madrijim que han sabido entender que, en época de crisis, mientras muchos piensan como seguir ganando dinero (virtualmente), como transmitir contenido (virtualmente), nosotros seguimos pensando cómo aportar al desarrollo humano, ético, moral de nuestros janijim y janijot (virtualmente).  Porque al final de cuentas, siempre se trato de eso: cómo ser, hacer y ofrecer lo que nuestros janijim y janijot necesitan para que puedan continuar con esta cadena. Porque si hay algo que la historia nos ha enseñado es que, por más que la situación se complique y el panorama sea desalentador, la humanidad logrará atravesar este momento y no menos importante: la juventud, estará a la vanguardia, con esperanza y optimismo movilizando esos procesos que nos llevarán a nuevos y mejores rumbos; y nuestras Tnuot estarán allí para liderarla.

  1. Relevancia ideológica, ética y moral.

Sostener una institución educativa casi 100 años en todos los contextos que hemos descrito anteriormente no es algo evidente. Gran parte del éxito de nuestra Tnua es que cuenta con una cosmovisión de mundo lo suficientemente fuerte, significativa y relevante como para permitir desprender de ella los valores, ideas y principios necesarios para responder con asertividad a cada desafío que la realidad nos presenta. Estas ideas enmarcan nuestro accionar como educadores dentro del jeder peula y más importante aún en la vida misma. 

Cuando analizamos el ADN de valores que definen a Hanoar Hatzioni encontramos “valor a la vida humana”, “solidaridad”, “compañerismo”, “apoyo mutuo”, “responsabilidad”, “liderazgo”, “activismo”, entre tantos otros. Y cuando pienso en la situación que estamos atravesando como humanidad, no puedo sentir más orgullo de pertenecer a este movimiento. Creo fervientemente que los valores a los que educamos son la base que necesitamos para reparar al mundo y confío plenamente en que madrijim y madrijot invierten todos los recursos que se precisan y que tienen a su alcance (tiempo, energía, pensamiento, dedicación, etc.) para encontrar la mejor manera de continuar educando y poniendo en práctica cada uno de ellos, incluso en esta era primordialmente virtual. 

En un mundo que avanzó 100 años de la noche a la mañana en términos tecnológicos, pero que hizo una fuerte regresión de 100 años en lo que respecta a cerrar fronteras, identificar al extranjero para aislarlo y en el que la mayoría de los países deciden pelear esta guerra “solos” bajo la lógica de “Sálvese quien pueda”, la Tnua es relevante en época de Corona Virus, porque nuestros valores, ideas y principios fundamentales lo son y lo serán aún más el día que pase esta tormenta y tengamos que educar para curar las heridas personales y sociales provocadas.

  1. Relevancia pedagógica

Mucho se ha escrito sobre educación a distancia, sin embargo, poco se ha escrito (y pensado) sobre Educación No formal a distancia. 

También aquí tenemos la oportunidad de ser y hacer la diferencia y erigirnos como alternativa. Pero para eso, necesitamos entender la esencia del éxito tnuati en general y el éxito de la familia Hanoar Hatzioni en particular; es decir, aquello que nos hace especiales, únicos, relevantes. En mi humilde opinión, algunos de esos elementos son:

  • Somos conscientes de que nuestros janijim y janijot, son ante todo personas. Por ende, respetamos y contribuimos a su crecimiento y desarrollo integral ofreciendo propuestas que han sido planificadas considerando sus emociones, sentimientos, sensaciones, pensamientos, miedos y deseos. 
  • Damos especial importancia al lugar central que poseen janijim y janijot en el proceso educativo que llevan a cabo. Incluso si nuestro vínculo es principal virtual, nuestra preocupación está en ofrecer propuestas que permitan a nuestros javerim ser activos, actores principales de su propio acto educativo. 
  • Somos conscientes de que la tecnología es el medio que nos permitirá cumplir con todos nuestros objetivos y metas y no un fin en sí mismo.
  • Deseamos facilitar conocimientos, habilidades, herramientas y experiencias que permitan desarrollar el pensamiento crítico y analítico, la curiosidad, la creatividad y el trabajo colaborativo.
  • El contenido de nuestras actividades se desprende de los valores, ideas y principios fundamentales de nuestro pueblo, del acervo sionista y del paradigma humanista-liberal-social.
  • Creemos fervientemente que todo lo aprendido, nuestros javerim y javerot lo aplicarán para hacer de éste un mundo mejor y de ésta una humanidad más justa, equitativa y solidaria.
  • Nos ocupamos de que nuestros janijim y janijot puedan liderar y estar a la vanguardia, por lo tanto, nuestra educación se basa en garantizar que sepan (contenidos, conocimiento), sepan hacer (habilidades), sepan ser (valores) y sepan continuar (consciencia histórica).

Distintos actores que intervienen en la educación de nuestros javerim pueden compartir algunos de estos puntos, pero nosotros vemos a todos estos elementos como una unidad. Esto en gran parte, es lo que nos hace tan relevantes en la vida de nuestros janijim y janijot, incluso en tiempos del “Corona”. 

Así que, ante la pregunta: ¿cuál es la relevancia de la Tnua en tiempos de Corona Virus? Mi respuesta es la Tnua sigue siendo igualmente relevante y lo seguirá siendo después del Corona Virus también. Porque al final de cuenta, la Tnua es la plataforma que permite el contacto entre madrijim y janijim y ese contacto (incluso virtual) es el que permite crear la tierra de cultivo necesaria para que florezcan los sueños, que como dice Gabo Degen, director general de la Tnua, “son la esperanza que alimenta el alma”. Y que mejor que ser madrij en estos días, para incentivar a nuestros janijim a que sueñen en grande, y más importante aún, cuando todo esto termine, acompañarlos a hacer esos sueños realidad.

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