Desde 1927 hasta nuestros días Nuestras bases ideológicas y educativas

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Por: Por Tzvi (Quito) Hasson

Sección: Tnua/Judaismo


Desde fines del segundo decenio del siglo XX, cuando nació el Hanoar Hatzioní,
hasta nuestros días, han transcurrido más de 80 años, llenos de secuencias vitalmente sustanciales en el seno del judaísmo y el pueblo judío.

Por ello es natural que nuestras posiciones y basamentos ideológicos al respecto fueron enfrentando realidades y desafíos y fijando nuestras líneas de acción y educación al respecto. Sin duda alguna, los sucesos que fueron los gravitantes en la medula del devenir del pueblo judío, en estos 100 últimos años, son: una gran tragedia- El holocausto, una gran indiferencia – La Asimilación y una gran esperanza – El estado de Israel. Interesante y ¨cabalístico¨ es destacar que en el Holocausto fueron aniquilados 6 millones de judíos, en estos 100 años ¨desaparecieron¨de las filas del pueblo 6 millones de judíos que se asimilaron y cesaron de sentir, actuar y preservar sus raíces judías y finalmente, en nuestros días se concentran en Israel ,6 millones de judíos siendo ellos, la comunidad judía mas grande del mundo, en su
estado soberano y democrático.

Al nacer nuestro movimiento en 1927, en el seno del fértil judaísmo de
la Europa Oriental, los principales componentes de nuestra visión judía eran entonces:

  1. Fidelidad a la cultura judía, a la Torat Israel, a la tradición, la moral, la historia y el destino común del judaísmo. Para nosotros, entonces, Asher Guinzburg no era solo ¨uno del pueblo¨ (Ajad Haam) y su concepción general en relación a la ¨unidad orgánica¨del judaísmo como idioma, cultura, tradición, religión, moral , costumbres que concatenaban en conjunto, la ¨espiritualidad judía¨, como el centro de la existencia judía, fué adoptado por nuestro movimiento – como complemento integral y natural al sionismo, en su mensaje idéico y su acción concreta.
    No se trata , de ninguna manera, de santificar esterilmente, la espiritualidad judía y ubicarla como componente decorativo, sino de adoptarla, desarrollarla, identificarse con ella – junto a la urgente necesidad de actuar pronta y materialmente, para arribar a la creación del Estado Judío en la Tierra de Israel.
  2. Entonces, en los albores del movimiento en 1927, adoptamos la línea de cuidar y fomentar la primacía de los intereses generales y nacionales judíos, por encima de ideas y terminologías clasistas, partidarias o sectaristas e internacionalistas.
  3. El Hanoar Hatzioní definió entonces su identificación y acción total con el
    movimiento sionista y el espíritu hertzeliano – viendo al futuro Estado Judío como centro medular del crisol de diásporas (la concentración del pueblo judío en Israel) y la creación de un Estado soberano, democrático y judío.
  4. El Hanoar Hatzioní adoptó las líneas educativas del scoutismo (creado y materializado por su creador e inspirador Robert S.S Waden Powel) y por las características de la educación informal juvenil, autónoma, renovadora que habían subido a la palestra juvenil estudiantil en Europa (desde la aparición del ¨Vander vogel¨- el pájaro errante alemán).

80 años después, hoy en día, nuestro movimiento basamenta su senda ideológicaeducativa en 5 basamentos, que orientan de vida del Hanoar Hatzioní y ellos son:

  1. Judaísmo integrativo y pluralista.
  2. Sionismo realizador.
  3. Israelocentrismo- judío y democrático.
  4. Liberalismo social.
  5. Humanismo

Cada uno de ellos, subsiste e influye en nosotros no en forma aislada sino como círculos concéntricos en estrecha y normal relación entre ellos:

a. Nuestro judaísmo es sionista y liberal
b. Nuestro sionismo es israelocéntrico y raigalmente judío
c. Nuestro liberalismo social es humanista
d. Nuestro humanismo es judío y sionista.

Estos 5 basamentos ideológicos y conceptuales sientan las bases educativas actuales del Hanoar Hatzioní.
Y, aprovechando logicamente, la realización de la Veidá Mundial del movimiento en agosto 2007 en Israel, entregamos un concentrado desarrollo de cada uno de ellos.

  1. Nuestra concepción del judaísmo: aprender, estudiar, conocer y saber – Sentir, compartir, enseñar y actuar – como miembros del pueblo judío – corporizan espiritual y fisicamente nuestro ser judío.
    35 siglos de historia judía sobre nuestras espaldas y en nuestra ¨juvenil mochila¨ iran junto a nosotros en nuestra senda educativa.
    Hanoar Hatzioní pretende aprender, saber y conocer – sentir e identificarse con los 5 períodos en la historia del pueblo judío:
  • La época del primer Templo, más o menos desde el siglo 12 a.c hasta 586 a.c.
  • La época del segundo Templo, desde 586 a.c hasta su destrucción en el año 70 d.c.
  • La época del exilio, desde el año 70 hasta 1948.
  • La época sionista, desde los precusores del sionismo, el primer congreso sionista y Hertzel.
  • El Estado de Israel hasta nuestros días.

Conocer el devenir de Israel a través de los siglos, las conquistas extranjeras
(babilonios, asirios, griegos, persas, romanos, bizantinos, cruzados, mamelucos, árabes, turcos, otomanos, y finalmente, el mandato británico, hasta mayo de 1948).

Saber y comprender cómo y porque solo para el pueblo judío durante 35 siglos, Eretz Israel fué la central base nacional – religiosa cultural y espiritual, a pesar del exilio y los dominios foráneos.

Las bases ideológicas de nuestro judaísmo pueden reubicarse así:
El judaísmo se presenta, basifica y se vive, no solo como una expresión religiosa. El judaísmo es una muy peculiar y especial concepción nacional – étnica – religiosa, cultural, histórica, moral, idiomática, espiritual que concentra a los judíos y los identifica en toda su amplitud y pluralismo, en su devenir diaspórico y en su increible (y a veces incomprensible) suceder histórico, que los despojó de casi todos elementos más primarios que caracterizan a un pueblo y ellos son: territorio común, idioma y cultura común, destino nacional y vida institucional común.

A pesar de ello, se mantuvo la amalgama nacional – religiosa – cultural, que permitió al pueblo judío subsistir y retornar a su tierra ancestral, creando su estado soberano, todo ello, luego de 2000 años de dispersión.

Nosotros no vemos a los elementos religiosos como valores exclusivos y excluyentes para mantener el judaísmo. Ellos son importantes y tienen una muy variada gama de valores de gran importancia en el pueblo, pero no son exclusivos o excluyentes.

Así también, vemos como central y fundamental actuar racional y libremente, en relación a las concepciones ortodoxas, reformistas, conservadoras,
reconstruccionistas y por supuesto, frente a las masas de judíos seculares.
En nuestra concepción educativa el sionismo no es una ideología y acción en lugar del judaísmo. El sionismo nace del judaísmo (como lo expresara tan genialmente Teodoro Hertzel: ¨el sionismo es el retorno al judaísmo, antes que el retorno a la Tierra de Israel¨)
Solo sobre bases e identificación judía se desarrolla el verdadero sionismo. Solo la sed de pertenecer y vivir el judaísmo, lleva al camino sionista y a Israel.

Nuestra concepción judeo sionista ve como meta central la concentración del pueblo judío en el Estado de Israel y a éste, como un Estado Judío y democrático. Más, es meridianamente claro que luego de casi 60 años de soberanìa israelí y de 110 años después del primer congreso sionista, que el pueblo judío aún no se ha concentrado todo en Israel (hoy en día mas del 50 % de todo el pueblo judío vive como ciudadanos de Israel y ellos son la comunidad judía más grande del mundo).

A nuestro movimiento le es muy claro que el pueblo judío fuera de Israel seguirá subsistiendo durante muchos años. Por ello vemos como misión importantísima cuidar y reforzar la existencia y subsistencia de nuestros hermanos judíos en los países donde se encuentran y apoyarlos a seguir fortaleciendo su identidad judía frente a las oleadas de la asimilación y los peligros latentes del antisemitismo, en todos sus faces y actitudes.

Por ello Hanoar Hatzioní educa y actúa:

  1. Por el incremento de la educación judía – formal e informal – para basificar la identidad judía.
  2. Por el fortalecimiento de las relaciones del pueblo judío con el Estado de Israel.
  3. Por mantener y dinamizar el diálogo con el pueblo judío fuera de Israel y fortalecer la fraternidad judía.
  4. Por ampliar y profundizar el conocimiento de la historia, la tradición, la moral y el idioma hebreo en el seno de las comunidades judías del mundo.
  5. Por una contínua y recíproca solidaridad de la Diáspora con Israel y del Estado de Israel con la Diáspora.
  6. Por un contínuo y activo resguardo de la UNIDAD del pueblo judío ante los
    peligros del extremismo, la atomización y el distanciamiento personal, colectivo o institucional dentro del judaísmo.
  7. Por la Aliá a israel, como expresión material más amplia y profunda, del judaísmo y el sionismo

2. Nuestra concepción sionista

Sionismo realizador
El “sionismo”, como muchas de las creaciones típicamente judías, sobrevivió a
múltiples divisiones, adversidad de interpretaciones y clasificación de prioridades. El “sionismo” recibió, por lo menos, 10 apellidos “adyacentes” que lo denominaron de acuerdo a las tendencias políticas, culturales o estructurales y lo adjetivaron, a veces con dadivosidad y, a veces, con agresividad:

  1. Sionismo práctico
  2. Sionismo político
  3. Sionismo sintético
  4. Sionismo religioso
  5. Sionismo espiritual
  6. Sionismo socialista
  7. Sionismo revisionista
  8. Sionismo general
  9. Sionismo declarativo
  10. Sionismo filantrópico

Hanoar Hatzioní vió que en el sionismo, en su mensaje, contenido y acción una
médula central, con 2 pensamientos que lo definen en la más pura y genuina
expresión hertzeliana, y son:

  1. El sionismo es, antes que el retorno a Israel – el retorno al judaísmo
  2. La meta principal del sionismo es la concentración de los judíos en su Estado Nacional soberano, Democrático y judío.

Estos 2 basamentos son la esencia medular del sionismo y, por lo general, todos los agregados y apellidos que la historia y la acción sionista generó, no pueden ni deben deformarlo o debilitarlo.

Estas 2 metas de nuestra concepción sionista son actuales, reales y relevantes, también hoy en día

El 50% del pueblo judío se encuentra aún en la Diáspora y es fundamental reforzar, fortalecer, resguardar y profundizar la identidad judía, personal y colectiva.

El sionismo realizador, comprometido y activo, personal y colectivamente es
educación a la Aliá, preparación para la Aliá, identificación judía – sionista hacia la concentración de la mayoría del pueblo en su estado soberano, democrático y judío.

Nuestra inspiración judeo-sionista esta basamentada en las figuras y los escritos, entre otros, de T. Hertzl, A. Haam, A.D. Gordon, Dr Moshe Glikson y el profesor I. Kaufman – que deliniaron la idea y acción sionista del Hanoar Hatzioní.

Frente a las oleadas del Post – sionismo y/o del antisionismo, frente a la indiferencia o pasividad de parte del pueblo judío en la acción sionista, el Hanoar Hatzioní educa, forma e inspira por un sionismo judío y realizador, comprometido y activo, un sionismo puramente israelo-céntrico.

3. Israelo Centrismo – Judio y Democratico

En la concepción ideológico educativa de Hanoar Hatzioní, nuestro judaísmo y
nuestra visión y acción sionistas, se concentran en el concepto: Israelocentrismo –
judío y democrático.

La creación del Estado de Israel constituyó el hecho fundamental, histórico y
generador de una gran esperanza, luego de más de 2000 años, desde la Destrucción
del Segundo Templo. Entonces, hace ya 6 décadas, en 1948, se constituyó la base
concreta al retorno del pueblo judío a su tierra ancestral.

El judaísmo iniciaba con ello la etapa israelocéntrica: Israel, el naciente estado judío,
se transformaba en el centro material, nacional, espiritual y cultural del pueblo. El judaísmo empezaba a revivir sus raíces y retornar a su soberanía. Se iniciaba para el
judaísmo la etapa vital que implicaba:

  1. Asegurar la existencia física del Estado de Israel
  2. Constituir sus bases nacionales, democráticas e inherentes del siglo 20
  3. adoptar y adaptar el idioma hebreo, que había estado enterrado en el pasado, entre
    plegarias y rezos, e incorporarlo a la vida plena de un Estado moderno y dinámico
  4. Abrir las puertas a la gran Aliá – el retorno del pueblo judío a sus paramos
    ancestrales
  5. Revivir los desiertos y desecar los pantanos
  6. Desarrollar la vida cultural y educativa de un pueblo que hablaba 120 idiomas y se
    concentraba en un crisol de 90 Diásporas
  7. Revivir y contemporarizar los mensajes de justicia social, moral, solidaridad y
    fraternidad – en la vida social, económica, política y cultural. Mensajes y herencia que se encontraban enraizados en la historia biblíca del judaísmo y eran inherentes a él y a las bases del naciente Estado.

Para el pueblo judío en todas las Diásporas – la etapa del israelocentrismo es una
ráfaga vivificante en un pueblo, anclado en el pasado,golpeado tan crudamente en su
devenir galútico. Este israelocentrismo – que es el derrotero y el ancla educativo para
el Hanoar Hatzioní, en sus tareas educativas en el mundo entero – es la base
renovadora en todo nuestro bagaje ideológico judío y sionista.

Israel – como centro del pueblo judío
Israel – como centro de renovación del idioma hebreo
Israel – como creación nacional democrática y liberal social
Israel – como centro cultural, folklórico, artístico, literario, religioso y tradicional,
renovador y creativo de valores judíos, israelíes y universales.

Israel – con todos los valores del pasado, enfrentando su dramático presente y con la
visión y la acción de construír un futuro de paz, solidaridad, justicia social y calidad
de vida. Judaísmo en Soberanía Nacional y Democrática, que eslabona día a día su
renovación nacional.

4. Liberalismo social dinámico y pluralista

¨La historia de las democracias modernas es el relato del eclipse de los valores
absolutos y meta históricos y su substitución por valores más relativos…¨

Hanoar Hatzioní nunca construyó ni santificó su Panteón particular de ¨maestros¨,
guías, dirigentes, inspiradores, héroes o ¨gurus¨.

Sin embargo, es claro e indiscutible (y también histórico) que nuestro movimiento
adoptó o se identificó con filósofos, escritores, dirigentes, intelectuales o figuras políticas o educativas que son considerados cercanos, identificados o inspiradores de
nuestras concepciones de mundo y de vida y orientadores ideológicos. Mas, nunca nos
dejamos embelezar o embriagar por el ¨gran dirigente¨y sus palabras y escritos –
como el centro de TODA LA VERDAD Y EL ABSOLUTISMO certero y fanático,
frente a cada interrogante o situación.

El ¨lugar a la duda¨y el ¨relativismo de los valores¨dieron a nuestras ideas un amplio y
legítimo lugar de pluralismo, que también es el señalero de la amplitud moral y
aceptación del ¨OTRO¨ – al decir de Martín Buber y Amos Oz, entre otros (la
otroriedad en términos buberianos).

Valoramos al ¨otro¨, respetamos al diferente, reconocemos con respeto humano y
moral, el indiscutible derecho de las ideas… que no compartimos.

Hanoar Hatzioní no nació y no se desarrolló a la sombra de líderes indiscutidos,
venerados carismatológicos, irreversibles e inequívocos, certeros y absolutos, en su
decir y hacer.

Por ello también, adoptamos (con muy señaladas reservas) las líneas del liberalismo,
como poseedor de una amplia y profunda sensibilidad social.

Similarmente al proceso que acaeció en el devenir ideológico y práctico del
marxismo, cuando se desmembró, seccionó y dividió en diferentes expresiones del
mismo (comunismo, socialismo, social – democracia, etc) también el liberalismo pasó
etapas, ya pretéritas, en su desarrollo filosófico y político, desde un atomismo
individualista en el siglo XIX, minimizando hasta el extremismo el papel del Estado,
hasta las tendencias del liberalismo social – que ven al hombre libre, como
responsable también por sus semejantes, asegurando un amplio margen de
responsabilidad social. El estado Benefactor (Welfare State) que profundizaron e
incitaron los liberales ingleses ( como el Lord Beveridge y, anteriormente a él,
Hobson y Green) es un excelente ejemplo del paso del liberalismo antiguo al
liberalismo social, que sin renunciar a los principios básicos de la libertad individual y
la propiedad – ubica la acción y la comprensión de las intervenciones estatales y la
limitación de los Derechos Individuales, como parte del liberalismo con sensibilidad y
responsabilidad social.

El liberalismo renovado y actual (al cual nos vemos muy cercanos en ideológias
políticas) no abandona sus principios individualistas, pero rehusa admitir que la
individualidad es algo insociable y ¨atomístico¨.

Como lo expresa el liberal italiano de este nuevo liberalismo, Guido de Ruggiero:

¨…nadie podría afirmar ser verdaderamente libre, como no sea en una sociedad de
hombres libres y, por ende, a cada uno le incumbe la tarea de extender y promover la
libertad de los demás, entendida como concreta y efectiva posibilidad de llegar al
bienestar común y gozar de sus frutos…¨

Es primordial comprender que no se trata de una línea socialista liberal (allí el
socialismo, es lo substantivo y el liberalismo solo un adjetivo) – se trata de un
liberalismo como substantivo y lo social, como adjetivo.

¨A las democracias modernas les falta el OTRO, los otros. En todas las sociedades
nacionales encontramos aún, ricos y pobres – y también núcleos paupérrimos en
condiciones miserables. La desigualdad extrema se ha asentado en las democracias.
Estamos separados los unos de los otros… y también de nosotros mismos, por
invisibles paredes de egoísmo, miedo e indiferencia…¨

La verdadera democracia liberal, esta fundada en las libertades humanas más amplias,
en el pluralismo y la anulación de las cohersiones, y en la responsabilidad y la sensibilidad social, ese es nuestro liberalismo.

La libertad irrestringida del individuo, es un fenómeno totalmente negativo.

Es necesaria la intervención controlada y planificada y la limitación del atomismo
individual, del mismo modo que es necesaria la libertad.

El programa del liberalismo para el siglo XIX – dice uno de sus párrafos:

¨…La pobreza, el desempleo y la exclusión social arruinan la vida del individuo y
representan grandes peligros para la sociedad civil… Debe activarse una política social
permanente para la lucha contra la pobreza de los seres humanos. Deben crearse y
mantenerse oportunidades de educación y empleo amplios, libres y accesibles. Ello es
responsabilidad de todos, con la dirección del Estado…¨

El liberalismo social en Israel es el camino y la acción por el resguardo de las más
amplias libertades y, al mismo tiempo, una lucha activa del Estado, sus instituciones y
de los ciudadanos por erradicar los focos de pobreza y asegurar el derecho de todos
los ciudadanos en la educación y la seguridad social, salubridad, vivienda y vejez.

El liberalismo social en Israel es el camino y la acción por el apoyo a la integración
social y cultural de los olim jadashim.

El liberalismo social en Israel es el resguardo a un Pluralismo reconocido para todas
las corrientes dentro del judaísmo, sin vizos de cohersión o exclusión.

El liberalismo social en Israel es respeto a la ley y a las instituciones Nacionales y el
derecho a las más amplias libertades de expresión y elección.

El liberalismo social es comprender, que todos los individuos son iguales como seres
humanos – pero son distintos, en su individualidad personal.

Nuestro liberalismo social se inspira en la Justicia Social (que emana también de las
preclaras fuentes judìas y bíblicas), la responsabilidad social y la libertad.


En oposición al Individualismo Atomista – en discusión con el materialismo
mecanicista.

5. El Humanismo como valor central

Frente a las filosofías y teorías materialistas, que mecanizan el devenir histórico y
social y transforman al hombre en una pequeña tuerca dentro de ineludibles procesos
(Leyes de Hierro de C. Max, por ejemplo);

Frente a las teorías que nacieron y tomaron vuelo entre los siglos 18 y 19, y fueron
denominadas atomistas – por ubicar al ser humano como ente aislado e individual –
con una cantidad de derechos y poderes, ausente de sus semejantes y de la sociedad.
Allí nacieron y se desarrollaron las actitudes capitalistas, por un lado y las anarquistas
por el otro.

Frente a estos 2 polos ideológicos y políticos – nuestro movimiento adoptó como
centro de sus concepciones, el perfil del liberalismo, que expresa:

¨El Liberalismo democrático y social sitúa al hombre en el centro del estado, el
derecho y la sociedad. Todos los individuos son iguales como seres humanos.

Todos los seres humanos son distintos en su individualidad personal. Existen
diferencias de sexo, nacionalidad, color, étnica, clase social. Pero todos somos iguales
en nuestros derechos, como creación humana.

¨El Humanismo es la comprensión y el compromiso moral y concreto de cada ser
humano de permitir a sus semejantes el derecho y la oportunidad de dar expresión a
sus cualidades, posibilidades, deseos, capacidades y NECESIDADES HUMANAS,
todo ello en un marco de respeto y derecho a la autorealización humana¨.

¨En otros términos, el humanismo es la comprensión y la acción para desarrollarse
como seres humanos, en un marco de libertad y autonomías individuales que no
minimicen, obstruyan o prohiban el desarrollo y el derecho humano de sus
semejantes¨.

4 son, hoy en día, las fuerzas o ideologías antihumanas más relevantes, con las cuales
nos enfrentamos:

  1. El fundamentalismo fanático religioso
  2. Ideologías totalitarias antidemocráticas
  3. El Capitalismo Darwinista egoísta y aniquilador
  4. El Nihilismo post-moderno

Estas 4 actitudes, se palpan muy concretamente en nuestro mundo actual y conforman
el cuarteto político, social y económico, frente al cual nuestras bases humanistas, en lo
educativo, formativo y activo del Hanoar Hatzioní, deben enfrentar y sobreponerse.

Los líderes ideológicos del Liberalismo Humano español, ya lo predecían y
explicaban a principios del siglo 20:
¨… el liberalismo humano, pluralista y democrático es:
a. Estar dispuesto a entenderse con el que piensa de otro modo
b. No admitir que el fin justifica los medios…¨
¨Decimos que el liberalismo humano es una actitud de pensamiento, no una doctrina
cerrada, sino una tendencia, una fuerza espiritual sujeta a contínuos
desenvolvimientos…¨

El humanismo, logicamente, ubica en su centro ideológico – no a la clase social, no al
estado, no al dirigente carismático y no a un Dios omnipresente, dominante y fanático.
El Humanismo ve en su centro al ser humano libre, democrático, responsable y
solidario con sus semejantes, en el espíritu filosófico de Martín Buber, Erasmo de
Rotterdam, Tomas Moro, G. Bruno,J.O y Gasset, Octavio Paz, Félix Weltch y otros.
Aquí, por ahora, cerramos este condensado y ligero exámen de los basamentos
ideológicos relevantes a la filosofía, concepción de mundo y concepción de vida de
nuestro movimiento, resumido en 5 pilares:

  1. Judaísmo
  2. Sionismo
  3. Israelocentrismo
  4. Liberalismo social
  5. Humanismo

Con la exposición de éstos, hemos pretendido despertar el interés y la sed intelectual
de profundizar, analizar, comprender y enfrentar las raíces mismas de nuestra senda
educativa

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