Orgullo y frustración

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Dos observaciones sobre lo que hubo y habrá

Por: Sergio Edelstein

Sección : Sionismo

Operación “Columna de Humo”

Es un orgullo saber que a pesar de todo el cinismo que existe en mundo sobre Israel en general y Tzahal en particular, los hechos nos demuestran lo peculiar de nuestro ejército israelí. Remarco nuestro, ya que son nuestros hijos e hijas los que lo forman, toman decisiones críticas y luchan para defender a sus familias.

Y a pesar de la política, que abarcaré a continuación, la base del ejército israelí, es de valores característicos, emanados de las fuentes milenarias judías. Llevar a cabo “incursiones quirúrgicas” (con lo cínico que parezca el término), avisar con mensajes de texto o panfletos que atacaremos determinado lugar por ser un nido de terroristas o lugar de almacenamiento de misiles, son entre otras, características especiales y únicas de Tzahal.

Por qué el mundo igualmente no nos apoya? Esto no es del todo exacto… Durante casi toda la última operación, tanto la Unión Europea como los Estados Unidos apoyaron la causa israelí, reconociendo el derecho a auto defendernos. Interesantemente tampoco recibimos críticas muy agudas de gran parte de los países árabes moderados. Esto, condicionado a que no hubiese víctimas civiles inocentes o no involucradas (como suele leerse). Y si bien las hubo de ambos lados, hubo un intento real y verdadero de evitarlas.
A la pregunta que en opinión de muchos, debe preguntarse, porque el mundo no juzga a Siria o Irán como a Israel, permítanme no entrar en esa postura. Nuestra justificación, en Israel, no puede nunca compararnos con regímenes como esos. Somos diferentes, no solo a ojos del mundo, sino, y en especial, a nuestros propios ojos. Seamos conscientes de esto, ya que es el significado y fortaleza de nuestro argumento. De todo esto debemos sentirnos orgullosos.

La frustración se centra en el inevitable entendimiento, que aunque pueda parecer ridículo, hubo muchas consideraciones políticas en la operación. Es verdad que el estado tiene el deber y obligación de usar a Tzahal para defender a sus ciudadanos. Esta es la razón por servimos en miluim y nuestros hijos a los dieciocho años se enrolan en lugar de estudiar u otras actividades como en el resto del mundo occidental.

Y las preguntas que surgen son básicas, por qué justamente ahora? Por qué dos meses antes de las elecciones (no es la primera vez que así sucede y eso recrudece el argumento y desolación)? Por qué desligado de toda lógica geopolítica y estratégica frente a la división palestina? Por qué no en paralelo a un intento real y verdadero de dialogar?

Elecciones en Estados Unidos, Israel y lo que hay entre ellas

Elecciones nacionales y soberanas, son de las características básicas en una sociedad democrática. Muchas veces la elección misma de un candidato, es el resultado sobresaliente en una elección (Begin como primer revisionista y Obama como primer afroamericano). Otras veces son el resultado de una situación económica complicada, una escalada y peligros bélicos, o una tensión y brecha social insostenibles, las que guían y dan respuesta a una votación. No son muchas las oportunidades que nos permiten hacer uso del derecho electoral guiado por concepciones de mundo de partidos políticos o concepciones de vida de sus candidatos.

Las elecciones en EEUU y las próximas en Israel, si bien pueden interpretarse de varias formas, nos permiten analizar justamente la tercera de las tendencias presentadas anteriormente. Israel destaca dos concepciones claras y contrarias. Una concepción de mundo con valores nacionalistas, frente a una concepción con valores liberales sociales. Somos conscientes de que los sucesos geopolíticos tienden a desvirtuar dichas bases conceptuales de los senderos generales y básicos de las dos corrientes (que aglomeran varios partidos políticos cada una). En esta delicada situación no es casual que los valores constituyentes de los primeros son más acordes a una introspección nacional, creencia en un derecho histórico milenario y divino, una consolidación de la privatización como base económica y de crecimiento social virtual, entre otros. Por otro lado, la segunda concepción se adhiere a valores de justicia y diálogo para todos, humanización del enemigo y de los propios defensores, reducción de las brechas sociales y la defensa de los más necesitados, para nombrar algunos de ellos

Pero no debemos confundirnos. Los valores de las dos concepciones tienen un mínimo pero crítico común denominador, representado por el estado de Israel como hogar nacional y soberano, que le permite a todo judío que así lo desee, vivir un judaísmo como norma.
Estados Unidos se enfrentó a una de las elecciones ideológicas más efervescentes de los últimos años. Y también aquí, en forma increíblemente similar a Israel, dos concepciones de mundo encontradas se cruzaron en las urnas. El ciudadano estadounidense, debió decidir entre un bagaje de valores con un tinte totalmente capitalista, nacionalista y tal vez menos confiada en lo que no es norte-americano o que afecta directamente a EEUU, frente a una concepción que en su bagaje de valores se encuentran la solidaridad social, la tolerancia hacia el diferente y la creencia en el diálogo como herramienta de negociación.

Pero también aquí, la amalgama común, logra unir a la nación americana, bajo un techo común de valores básicos representados en su constitución nacional.
El mensaje que nos pueden dar las dos elecciones, refleja una base democrática verdadera, pluralista y que nos permite ser libres al elegir y tomar responsabilidad por los resultados.

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